martes, 27 de diciembre de 2011

Forever Alone. (Parte II)

 
El reloj sigue vehementemente su marcha. El tiempo continúa goteando lenta pero constante e inexorablemente. Él termina su lectura. El Quijote tiene muchas aventuras más por ofrecer, pero sus ojos ya están exhaustos así que decide interrumpir su lectura. La reanudará (tanto por gusto como porque es lo único productivo y efectivo que puede hacer para repeler a sus crueles y acechantes verdugos) más tarde. Y después de guardar el libro donde corresponde, empieza su tormento, se desencadena la tribulación que lo acecha incesantemente. En el preciso instante en que se desprende de su libro, se da cuenta de que no tiene nada más que hacer y los fantasmas de su soledad empiezan a acecharlo.

  Busca remedio en ver televisión. Toma asiento, enciende el televisor y empieza a navegar entre todos los canales que le provee su compañía de cable. Noticias, muertos. Canales de entretenimiento, comedia barata. Canales culturales, medios de distracción del imperio. Canales de deportes, el maldito fútbol mexicano. Telenovelas, intoxicante melodrama. Y así, por razones de vasta variedad descarta todos los canales y apaga la televisión. Los demonios de la soledad tan sólo están esperando el momento adecuado para asestar el golpe de gracia.

  Desesperado por librarse de sus depredadores, enciende la computadora con una inocente e ingenua esperanza de que eso lo ayude a sentirse mejor. Luego de haber ingresado su contraseña, se abre ante sí el portal de las redes sociales. Unas cuantas notificaciones hacen que se regocije su alma y se descongoje su mente. Pero todo es tan fugaz como un estornudo. Nadie le ha escrito nada, son sólo notificaciones de juegos que se envían indiscrimanadamente a cualquier persona en las listas de amigos, lo que significa que él sigue siendo inexistente para el mundo. Decide consultar la prensa en línea con el más deseo que convencimiento de que leer las noticias de hoy y de ayer lo distraerán del incierto mañana. Pero no hay noticias nuevas. Ya las ha leído todas. Se le acaban el tiempo y las alternativas. Esta vez, los cazadores de la tristeza sólo están alargando su sufrimiento de manera cruel y sádica. Quieren verlo agonizante.

  Se le acaban las ideas y se le agota el tiempo. El reloj aún continúa con vehemencia hacia adelante. El tiempo sigue goteando lenta pero inexorablemente. Él sale a la calle, para respirar aire fresco. Pero es demasiado tarde. Los fantasmas ya han asustado al inocente y se han apoderado de su mente. Los demonios ya han corrompido su alma y lo han arrastrado hasta el infierno de la soledad. Los cazadores han disparado la bala de plata justo adonde más duele... en el corazón.

(Continuará...)

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Algo muy grave va a suceder en este pueblo.

En un pueblo muy pequeño hay una señora vieja que tiene dos hijos, uno de diecisiete y una hija menor de catorce. Está sirviéndole el desayuno a sus hijos y se le advierte una expresión muy preocupada. Los hijos le preguntan qué le pasa y ella les responde: "No sé, pero he amanecido con el pensamiento de que algo muy grave va a suceder en este pueblo". Ellos se ríen de ella, dicen que esos son pensamientos de viejita, cosas que pasan.

El hijo se va a jugar billar, y en el momento en que va a tirar una carambola sencillísima, el adversario le dice: "Te apuesto un peso a que no la haces". Todos se ríen, él se ríe, tira la carambola y no la hace. Paga un peso y le preguntan: "Pero ¿Qué pasó, si era una carambola tan sencilla?". Dice: "Es cierto, pero me he quedado con la preocupación de una cosa que me dijo mi mamá esta mañana sobre algo grave que va a suceder en este pueblo". Todos se ríen de él y el que ha ganado el peso regresa a su casa en donde está su mamá y una prima. Feliz con su peso dice: "Le gané este peso a Dámaso en la forma más sencilla, porque es un tonto". "¿Y por qué es un tonto?". Dice: "Hombre, porque no pudo hacer una carambola sencillísima estorbado por la preocupación de que su mamá amaneció hoy con la idea de que algo muy grave va a suceder en este pueblo". Entonces le dice la mamá: "No te burles de los pensamientos de los viejos, porque a veces salen hechos realidad". La prima le escucha y sale luego a comprar carne. Ella le dice al carnicero: "Véndame una libra de carne", y en el momento en que está cortando, agrega: "Mejor véndame dos porque andan diciendo que algo grave va a pasar y lo mejor es estar preparado". El carnicero despacha su carne y cuando llega otra señora a comprar una libra de carne, le dice: "Lleve dos, porque aquí llega la gente diciendo que algo muy grave va a pasar, y se está preparando, y anda comprando cosas". Entonces la vieja responde: "Tengo varios hijos... Mire, mejor deme cuatro libras". Se lleva cuatro libras. El carnicero en media hora agota la carne, mata otra vaca, se vende toda. Se va esparciendo el rumor.

Llega el momento en el que todo el pueblo espera que algo suceda. Se paralizan las actividades y de pronto, a las dos de la tarde, hace calor como siempre. Alguien dice: "¿Se han dado cuenta de el calor que está haciendo?". "Pero si en este pueblo siempre ha hecho calor". Tanto calor que es un pueblo donde todos los músicos tenían los instrumentos blindados con brea y tocaban siempre en la sombra, porque si tocaban al sol se les caían a pedazos. "Sin embargo - dice uno - , nunca a esta hora ha hecho tanto calor". "Sí, pero no tanto calor como ahora". Al pueblo desierto, a la plaza desierta, baja de pronto un pajarito y se corre la voz. "Hay un pajarito en la plaza". Y llega todo el mundo espantado a ver el pajarito. "Pero señores, siempre ha habido pajaritos que bajan". "Sí, pero nunca a esta hora". Llega un momento de tal tensión para los habitantes del pueblo que todos están desesperados por irse, pero no tienen el valor de hacerlo. "Yo sí soy muy macho -grita uno-  yo me voy". Agarra sus muebles, sus hijos, sus animales, los mete en una carreta y atraviesa la pobre calle central donde está todo el pueblo viéndolo. Hasta el momento en que dicen: "Si este se atreve a irse, pues nosotros también nos vamos". Y empiezan a desmantelar literalmente al pueblo. Se llevan las cosas, los animales, todo. Y uno de los últimos que abandona el pueblo dice: "Que no venga la desgracia a caer sobre todo lo que queda de nuestra casa" y entonces incendia la casa y otros, pensando igual, incendian otras casas. Huyen en un tremendo y verdadero pánico, como en éxodo de guerra, y en medio de ellos va la señora que tuvo el presagio clamando: "Yo lo dije, que algo muy grave iba a pasar en este pueblo y me dijeron que estaba loca".

lunes, 19 de diciembre de 2011

La fantasía de los políticos nacionales.

- ¡Ay no Dios mío! ¿Por qué?, ¿Por qué? Si él era inocente...
-¿Qué le pasó niña Juana?
-¡Mataron al Paco, niña Mary!. Del trabajo venía y me lo asaltaron dicen, que le querían quitar el celular dicen...
-¡Dios Santo! ¿Y no lo quiso dar?
-¿Y cómo, si ni tenia? El les dijo, pero no le creyeron...
-Ay no niña Juana, la situación está cada vez más difícil, hoy ya ni los justos nos libramos...
-Sí niña Mary, es insoportable. Una no puede estar tranquila ya...
-!Pero alégrese niña Juana, ya vienen las elecciones de alcaldes y diputados! Y esta vez se ve que quieren hacer las cosas bien. Bien bonitos están los anuncios.
-Es cierto. Se ve que hoy sí va a ser diferente. Yo ya ni sé por quién votar porque todos trabajan para el pueblo. Todos son gente de trabajo a nuestro servicio y todos nos prometen que el cambio sigue. ¿No se puede votar por todos?
-No, pero como todos son justos y abnegados y ninguno es corrupto, ya la hicimos.
-Es cierto. ¡Gracias a Dios por la elecciones! ¿Qué haríamos sin la gran democracia de este país?
-Estaríamos perdidas y perdidos...

viernes, 16 de diciembre de 2011

Forever alone.

       Ya faltaba poco para medianoche, minutos nada más... Repentina y contundentemente, se dio cuenta que, aunque la casa llena, él estaba más sólo que nunca. Pero esta soledad no llegó de manera súbita, ni era de las que se van así de fácil, claro que no. Se ha pasado la vida haciendo méritos para obtenerla. Y es imposible determinar si podrá alguna vez deshacerse de ella. Después de pensamientos variopintos, revueltos en una mezcolanza de ideas, recuerdos, reflexiones y memorias, decidió intentar dormir. Después de todo, el mañana ya casi comienza y hay que estar descansado para recibirlo. Resistir la soledad es difícil, hay que tener todas las energías a disposición si se le quiere ganar la batalla o siquiera darle un poco de lucha. Pero el sueño lo ha abandonado también. Se ha decidido a eludirlo por completo, como si de eso dependiere su vida. El sentimiento de soledad lo conmueve, le aterra. Sale de su cuarto hacia el botiquín del baño, busca pastillas para conciliar el sueño. Las encuentra y con un remordimiento que, por si no está ahí todavía, lo lleva a la locura, engulle ambas pastillas. Ya en la cama, decide arropar su cuerpo, acomodar la almohada, rogar a Dios para que las pastillas surtan efecto y encomendarse al espíritu santo para que mañana, aunque siempre solitario, sea un día mejor.

       Al despertar, siente que ni su mente ni su cuerpo han descansado lo suficiente. Aún siente el peso y el pesar del día anterior sobre sus hombros y ya hay que empezar a cargar lo de hoy. Se levanta como puede. Descubre que la casa está vacía, todos se han ido ya. Esto le reconforta porque significa que no debe fingir simpatía por nadie, no debe emular sonrisas de agrado, no tiene que disimular su repugnancia por lo común y su aberración por lo corriente... Pero, sobre todo, lo que más le tranquiliza es la certeza de que, al menos mientras la casa permanezca desolada, no se va a sentir mal consigo mismo por no ser ni actuar igual que los demás

(Continuará...).

martes, 13 de diciembre de 2011

Se ha perdido la batalla, no la guerra.

"A mal tiempo buena cara". Esta última debe ser la filosofía del Madrid y de todo el Madridismo. Hemos vuelto a tropezar con la misma piedra blaugrana - por enésima ocasión consecutiva-, con el mismo mejor jugador del mundo (del mundo de los clubes, porque a nivel de selecciones se ve que no le sienta bien la albiceleste) y contra el mismo "meacolonias" dirigiendo desde el banquillo a los mismos once incansables e insaciables verdugos.

 
      Lo sé. "¿Tan mal es haber perdido contra el Barcelona?, todavía son líderes en España, aún han conquistado la mejor fase de grupos de la historia de la Champions, han marcado más goles que la campaña anterior, obtuvieron 15 victorias consecutivas, 10 en liga y 5 en Champions, aún poseen una virtual diferencia de tres puntos con el eterno rival que aún puede quedar relegado al segundo lugar". Todo lo anterior es cierto. Pero el verdadero madridista sabe y comprende que este ha sido un golpe al corazón del orgullo, a las entrañas del autoestima y justo al hígado de los sentimientos. Si no ¿Por qué se empieza a dudar de Cristiano?, ¿Por qué inician los cuestionamientos a Mou y al equipo, a su sistema?. Antes del Clásico todo era elogios, halagos, buenos sentimientos, discursos triunfalistas y estadísticas utilizadas para la demagogía.

   Y aún así, teniendo aparentemente todo en contra, el Madrid y los madridistas deben seguir adelante, sacar fuerzas de la frustración, la decepción, la impotencia y la fatiga para conseguir lo importante: títulos. Ese elixir de la vida para los equipos de fútbol. Títulos. El Clásico vendrá después y por añadidura. Necesitamos títulos  y para conseguirlos hay que hacerle frente al batallón que conforman el Barcelona y los medios con sus plumas pesimistas.

    Nada es eterno. Tampoco lo es la hegemonía del Barcelona. Ya han pasado tres días y la herida todavía no sana. Lo único bueno es que son tres días menos en la espera por el colapso del imperio blaugrana...

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Una jornada agridulce.


El Madrid, el Real, el Mou Team, Los Merengues o el equipo Madridista. Sin importar cómo se le quiera llamar a este grandioso equipo, ha ganado, otra vez (por décimo quinta vez consecutiva, por cierto). Ha firmado un pleno de victorias en la fase de grupos de la Champions League 2011-2012. Más allá de eso, ha logrado "la mejor" fase de grupos de la historia del fútbol europeo. Ha logrado una diferencia de goles de +17 (superando el logro consumado ayer por el máximo rival, el Barcelona, de +16) y sólo recibió dos goles en contra. 

          Hasta ahí, todo bien. Pero, si indagamos y revisamos un poco más en las estadísticas y en los aspectos no tan cuantitativos, sobre todo de esta última jornada, nos topamos con datos, sucesos y estadísticas no tan alentadoras u optimistas.

        Empezando por las estadísticas, nunca, ningún equipo que haya logrado pleno de victorias en la fase del grupo ha logrado alzar la orejona en la campaña en que se ha logrado esa hazaña. Dicen que la estadística estpá para trascenderla. Ojalá que se lo hayan dicho al Madrid también.

    Continuando con las eventualidades de la jornada de hoy: Al Ajax le han anulado (injustamente) dos goles el día (noche en Europa) de hoy. Más allá de las obvias razones por las que estas anulaciones influyen en el resultado final del encuentro, hay que tomar en cuenta el momento en que estas sucedieron. Cuando se le anula el primer tanto, los holandeses estaban cayendo por la mínima. El gol habría significado el empate. Cuando se les anula el segundo (si no se les hubiese anulado el primero, es decir, como debió haber sido la historia), este habría significado ponerse arriba en el marcador y, así, ser dueños no sólo del partido, sino también de su propio destino.

      Sin lugar a dudas, el Ajax la pasó mal en esta sexta jornada de la Champions (eso sin mencionar la tan extraordinaria goleada del Lyon sobre el Dínamo Zagreb, que hasta ha levantado sospechas de conspiración por parte de Platini). 

     El Madrid ganó. Pasa a la siguiente fase con buenos y malos datos estadísticos. ¿Qué depara el futuro para los Merengues?, ¿Tiene algo que ver Michel Platini en la eliminación de la Champions del Ajax?, ¿Cuándo Blatter permitirá la incorporación de la tecnología para evitar este tipo de "robos" en el fútbol?. La respuesta a estas preguntas, sólo el tiempo las podrá revelar...

lunes, 5 de diciembre de 2011

La procedencia del título.

Hola y muchísimas gracias a quien se tome la molestia y me regale el placer de leer este blog.

     El blog se titula: "¿Qué puedo yo decir" porque, a la hora de reconocer mi latente deseo de abrir un blog, esta es una de las primeras y más inquietantes preguntas que empezaron a revolotear insistentemente en mi cabeza.
     Intentaré que sea un blog con temáticas variadas, con matices diferentes. Con una visión que intentaré alejar en la medida de mi capacidad de lo ideologizante y lo dogmático que se encuentra en mi consciencia.

    Espero que podamos compartir, comentar, dialogar, leer, escribir, argumentar, debatir, opinar, reflexionar, disfrutar y crecer con mis entradas en este blog y con sus comentarios.

 Gracias de nuevo por leer este mi humilde blog.