La soledad y yo tenemos un pervertido romance.
Nada sexual, sin embargo,
puro platonismo.
Ella viene, me regala una tierna mirada
de amante
de ternura,
me abraza con su vista, y luego
con sus delicados brazos
me acaricia.
Yo me estremezco
tiemblo, empiezan los escalofríos.
El sol está cansado
empieza a caminar con gesto de holgazán,
a buscar su pijama,
hacia su cama, secuestrando toda luz
y cercenando las excusas para permanecer despierto.
La luna, me grita que es hora de dormir
La soledad no me ha soltado
ni un segundo
(de mi vida
me susurra al oído.
"Ya es hora de dormir, mi amor".
No puedo defraudar a mi amante
(la única
Me seduce y yo le sigo
hasta la cama
donde preparo todo para el ensayo
de mi muerte
(el único momento donde podé descansar
(de verdad
(Extraído de los cuadernos de ...)
jueves, 23 de febrero de 2012
sábado, 18 de febrero de 2012
¿Dónde? ¿Cuándo? ¿Cómo?
No se siente...
no percibo cuando cambia algo
no me entero de cuánto tiempo pasa
de que me hacés falta
de que me estoy volviendo otra cosa...
Necesito que pase y venga
y me dé una bofetada
que me grite en la cara
si no es así, no me doy cuenta
no tomo en cuenta
no saco la cuenta
ni siquiera de la cuenta
me percato...
de la existencia de la cuenta...
Quizá es por la espera
(la eterna aquella)
de que pase algo, otra cosa
¿De qué?
No sé...
aún no me ha golpeado la cara.
no percibo cuando cambia algo
no me entero de cuánto tiempo pasa
de que me hacés falta
de que me estoy volviendo otra cosa...
Necesito que pase y venga
y me dé una bofetada
que me grite en la cara
si no es así, no me doy cuenta
no tomo en cuenta
no saco la cuenta
ni siquiera de la cuenta
me percato...
de la existencia de la cuenta...
Quizá es por la espera
(la eterna aquella)
de que pase algo, otra cosa
¿De qué?
No sé...
aún no me ha golpeado la cara.
viernes, 10 de febrero de 2012
10/02/12
Días finales. Hoy fue el último día del curso preuniversitario. El famoso, necesario y... sí, emocionante CPU (como diría Stefanny). Al fin terminó. Todo parecía tan lejano. Como si fuera inasequible. Pero llegó. Ahora resuenan en mi mente las palabras de la madre Llenín: "Todo llega". Los años no han pasado en vano por su vida. El tiempo... ese que jamás perdona a nadie. ¿Existe alguna semejanza entre "justicia" y "tiempo". Es que uno se confunde porque se supone (en un mundo ideal) la justicia no perdona a nadie ni condena a quien no se lo merece. En el mundo de los conceptos es así. Pero es como si alguien se hubiera equivocado, como que hubiera mezclado por accidente (espero) partes de las definiciones de justicia y tiempo. Sí, eso debe haber pasado. El tiempo es quien verdaderamente no perdona a nadie. No condena más a los pobres que a los ricos. Ni anda respetando a armados y metiéndole la verga a los indefensos...
Pero estaba hablando (figuradamente) de el último día. El día final, pero no de juicio. Juicio hay todos los días. Pero este fue el último del curso. Tengo sentimientos encontrados. Como línea general, yo no me siento triste al final de una etapa en mi vida. Una "etapa". Pero esta vez siento diferente. Me va a hacer falta cuando vea el reloj virtual en mi monitor marcar las doce, ir a bañarme. Pensar en el martirio para el dueño de un par de pies planos de caminar desde La Ceiba hasta a la UCA. No sé. Tener algo qué hacer también. Sospecho que en este tiempo las oportunidades de continuar con la saga de "Forever Alone" se verán aumentadas de sobremanera.
¡A la verga!
jueves, 2 de febrero de 2012
La noche más larga.
Y entonces, apareció frente a mí de repente y dijo: "Espero que encuentre al animal y lo encierre de nuevo en su jaula". Me estremecí. Me sentía ausente en mí mismo, como si mi cuerpo no fuera mío. Las gotas de sudor rodaban perversas y eran más heladas que el frío suspiro de la noche. La austeridad en sus ojos era apabullante, solo superada por su colosal musculatura y lo severo de su semblante. Recorrí con la vista la habitación en busca de posibles escapatorias, en vano. "Esta será la noche más larga de mi vida", pensé.
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